Seguir El Claro del Hada

"No hay ensayos generales en la vida."

lunes, 23 de abril de 2012

El haz de luz en la noche apagada



Y no es más que el reflejo de tu voz de madrugada, que el eco de tu mirada en la mañana... (De nuevo mis cartas están cambiadas.) Y ya no vives por que nunca sueñas nada, y ya no sueñas porque nunca vives nada.
Eres libre, tus cadenas son holgadas, estás preso, tu agonía es limitada.
Eres aire, escapando en bocanadas, eres fuego, con las fiebres exaltadas, eres lluvia, resbalando por mi cara.
Eres sol de enero, derritiendo en la mañana, eres tormenta de agosto, sofocando llamaradas; tus ojos del color del humo, colándose en mis ganas. Eres los nervios del día antes, eres mi calma más deseada.

viernes, 20 de abril de 2012

Las entrañas del diluvio

Es una lluvia misteriosa, con cierto sabor a pesadilla, la que resbala por mis mejillas, sin saber de dónde cae, si es de noche o si es de día... Me han vuelto a atrapar los fantasmas, me ha vuelto a embriagar la utopía, de tus sonrisas tardías, de mis palabras perdidas, en un mundo que no duerme, en un cielo que no brilla... pensamos una y otra vez, que la vida es corrosiva... Exaltando sin querer, el fervor de mis heridas, sumergiéndome otra vez, en mis aguas cristalinas.

viernes, 13 de abril de 2012

El cirio de mis mil madrugadas



Alumbrando las zonas de penumbra, las que quise omitir de la realidad, las que siempre incitas a mostrar.
Ya es como una necesidad imperiosa,como una marcha forzosa, como una fuerza atrayente, y encantadora.
Las mil lunas de las que te hablé, siguen mirándonos desde el celeste infinito, nos escuchan y nos guían, nos hablan, y dulcemente nos espían.
No hay más que aire en medio... sólo aire, lluvias de invierno, algunas montañas, y unos cien deseos bailando en el viento.
Del cielo caen dagas de hielo, afiladas diría por Efesto, lanzadas directas al pecho, en la noche perturban los sueños.
Rayos de luz infectos, susurran que otra noche ha muerto, escondo el cirio de tus desvelos.... Escucho latir algo en la mañana, pero tú... tú estás tan lejos. (...)